La crisis energética que atraviesa Cuba ha desencadenado una grave alerta sanitaria, con el retraso de alrededor de 100 mil cirugías y un aumento en el riesgo de enfermedades como el dengue, malaria y chikungunya, según advirtió este viernes la Organización Mundial de la Salud (OMS). La situación se agrava con reportes de manifestaciones y quema de basura en La Habana por la falta de energía eléctrica y servicios básicos.
Altaf Musani, director de Gestión Humanitaria y de Desastres del Programa de Emergencias Sanitarias de la OMS, puntualizó que la escasez de combustible tiene un impacto directo en la salud pública de la isla. Tras una visita a Cuba, Musani señaló que el sistema sanitario se ha visto forzado a suspender servicios esenciales, afectando no solo a pacientes en general, sino también a mujeres embarazadas.
El representante del organismo internacional detalló que “al menos 100 mil pacientes han sufrido retrasos en sus intervenciones quirúrgicas y, de ellos, más de 11 mil son niños, lo que ya está afectando tanto la búsqueda de atención médica como los resultados en salud”.
Asimismo, Musani alertó sobre el incremento de enfermedades transmitidas por vectores y por el agua, citando específicamente el dengue, la malaria y el chikungunya como riesgos crecientes en el país caribeño.
Paralelamente a la crisis sanitaria, en la capital cubana, La Habana, se han difundido imágenes en redes sociales que muestran a pobladores manifestándose debido a dos días consecutivos sin energía eléctrica. Los reportes indican que la interrupción del servicio de recolección de basura ha llevado a los habitantes a quemar desechos en las calles, evidenciando el deterioro de los servicios básicos en la ciudad.