El Frente Común de Transportistas de Tabasco, que agrupa a 37 empresas de la entidad, anunció un aumento en el precio del servicio de transporte público. A partir del 1 de junio, la tarifa para el público en general será de 13 pesos, mientras que para estudiantes se establecerá en ocho pesos.
Ante este anuncio, el obispo de Tabasco, don Gerardo de Jesús Rojas López, emitió una declaración en la que consideró que los transportistas deben agotar el diálogo con el Gobierno del Estado antes de implementar el incremento, con el fin de “no afectar a terceros”.
El obispo subrayó la importancia de la normatividad y el acuerdo en estas decisiones. “Nadie puede hacer lo que le dé su libertad o lo que él quiera, si no se atienen a las normatividades que tiene el gobierno para el bien común”, expresó Rojas López. Insistió en la necesidad de un diálogo y un acuerdo para “no perjudicar, sobre todo a las personas más necesitadas, que menos tienen”.
Asimismo, el líder religioso señaló que actuar sin el permiso de las autoridades “no está bien” y que “tiene que haber una sintonía y un acuerdo entre ellos”. Indicó que es fundamental que exista un acuerdo “para poder continuar y que no llegue al enfrentamiento” si no se logra una concertación.
En su declaración, el obispo también hizo un llamado a las autoridades para que sean “conscientes de la situación en que estamos viviendo”. Reconoció que “si aumentaron el combustible, si aumentaron los impuestos, es lógico que todo lo demás lo van a tener que incrementar”, lo que ha impactado en los insumos propios para el sector transportista. No obstante, reiteró que la solución debe ser “cuestión de diálogo”.