El Congreso de Tabasco tiene sobre la mesa una propuesta que busca darle un respiro a quienes cargan con el dolor más grande: las madres y familiares que buscan a sus desaparecidos. El diputado Fabián Granier, del PRI, presentó una iniciativa para que el Gobierno estatal les entregue una pensión no contributiva.
Esta propuesta llega como un reconocimiento a la labor que, por necesidad y amor, estas familias han tenido que asumir ante lo que se describe como un claro abandono institucional. La iniciativa busca aliviar la carga económica de quienes, además de la angustia, enfrentan el empobrecimiento al dedicar sus vidas a la búsqueda.
Granier argumentó que la situación en Tabasco es alarmante. Entre 2019 y 2024, se ha visto un aumento drástico en el hallazgo de fosas clandestinas y un crecimiento exponencial en los casos de desaparición en nuestro estado. Cifras que duelen y que ponen en evidencia la magnitud del problema.
La iniciativa plantea adicionar un párrafo al artículo 2 Bis de la Constitución Política de Tabasco. Con esto, se busca blindar en la ley el derecho de estos familiares a recibir un apoyo que les permita seguir adelante con su búsqueda sin caer en la miseria.
“Buscar a un desaparecido no puede ser un privilegio”, se enfatizó en la exposición de motivos de la propuesta. Es una verdad que resuena en el sentir de muchos tabasqueños. Se busca evitar que “ninguna madre debería elegir entre comer o buscar a un hijo”.
Los beneficiarios directos de esta pensión serían aquellos familiares buscadores que ya tienen la calidad de víctimas indirectas y están inscritos en el Registro Estatal de Víctimas. Esto asegura que el apoyo llegue a quienes realmente lo necesitan y han pasado por los procesos de reconocimiento oficial.
La labor de estas madres y familiares es titánica. Recorren terrenos, tocan puertas y claman por justicia, muchas veces con sus propios recursos, mientras el reloj sigue corriendo y la esperanza se mezcla con la frustración. Esta pensión, de aprobarse, sería un mínimo reconocimiento a su incansable lucha.
Aunque la propuesta viene de un diputado de oposición, la problemática de las personas desaparecidas trasciende colores partidistas. Es un tema que nos toca a todos como sociedad y que demanda una respuesta urgente y humana por parte de las autoridades.
Ahora, la pelota está en la cancha del Congreso. Se espera un debate serio sobre esta iniciativa, que podría marcar un antes y un después en el apoyo a las familias que viven la tragedia de la desaparición en Tabasco. La sociedad estará atenta al proceso legislativo y a la postura de los demás partidos.
Esta medida no solo busca un apoyo económico, sino también visibilizar la crisis de desapariciones que Tabasco enfrenta. Es un llamado a la acción para que el gobierno estatal y las instituciones refuercen sus estrategias de búsqueda y prevención, y no dejen solas a las familias.
La iniciativa de Granier es un paso hacia la dignificación de la labor de las madres buscadoras. Es un intento por reconocer que su búsqueda es una extensión de la justicia que el Estado les ha fallado en proporcionar. El dolor de la desaparición no debería llevar también al empobrecimiento.
El camino legislativo puede ser largo, pero la urgencia de estas familias es inmediata. La aprobación de esta pensión sería un mensaje claro de que Tabasco no ignora el sufrimiento de quienes buscan incansablemente a sus seres queridos.