Villahermosa, Tabasco.- El gobernador Javier May Rodríguez ha puesto sobre la mesa una propuesta que busca ajustar el próximo ciclo escolar en Tabasco, sugiriendo un posible recorte de hasta cinco semanas. La razón principal, según el mandatario, es el impacto emocional que la pandemia de COVID-19 dejó en los niños de la entidad.
May Rodríguez enfatizó que “los niños estuvieron en casa y les afectó mucho”, refiriéndose al prolongado encierro que vivieron los menores durante la emergencia sanitaria. Esta situación, dijo, “se les afectó mucho emocionalmente”, un aspecto que considera fundamental al momento de definir el calendario educativo.
La titular de la Secretaría de Educación de Tabasco, Patricia Iparrea Sánchez, será la encargada de llevar este planteamiento a la reunión nacional de secretarios de educación. En este encuentro se revisará el nuevo calendario escolar, cuya propuesta ya había sido adelantada por la presidenta electa, Claudia Sheinbaum, indicando que estaba en proceso de revisión.
El gobernador tabasqueño subrayó la importancia de “escucharlos” a los niños y también “el sentir de los papás”, quienes vivieron de cerca las consecuencias del confinamiento en el desarrollo y bienestar de sus hijos. Esta postura busca equilibrar la necesidad de recuperar aprendizajes con la atención a la salud mental infantil.
La propuesta de Tabasco llega en un momento clave, mientras la Secretaría de Educación Pública (SEP) define los lineamientos para el nuevo ciclo. La discusión se centra en cómo compensar el tiempo perdido en las aulas sin ignorar las secuelas psicológicas que el encierro provocó en la población estudiantil.
Para muchas familias tabasqueñas, la idea de un ciclo escolar más corto podría significar un respiro, permitiendo más tiempo para la recuperación emocional y la convivencia. Sin embargo, también abre el debate sobre la intensidad de los programas académicos y la carga de contenidos en un menor tiempo.
La voz de Tabasco en la mesa nacional podría influir en la flexibilidad que se otorgue a los estados para adaptar sus calendarios. Esto, considerando las particularidades y necesidades de cada región, siempre con el bienestar de los estudiantes como prioridad.
Se espera que la reunión de secretarios de educación arroje luz sobre la decisión final del calendario escolar. La propuesta de May Rodríguez ya generó expectativa entre padres de familia, docentes y especialistas, quienes aguardan ver cómo se integrarán estas consideraciones emocionales en las políticas educativas post-pandemia.