El Puente Nichupté, una de las obras de movilidad presentadas por el Gobierno federal para Quintana Roo, fue inaugurado el pasado 2 de mayo en Cancún. Sin embargo, internautas y el ingeniero civil Wilberth Esquivel han señalado que la estructura presenta supuestos hundimientos, evidenciados por la aparición de apuntalamientos provisionales en varios de sus tramos.
Imágenes compartidas en redes sociales muestran estructuras metálicas rojas sosteniendo la construcción debajo de segmentos del viaducto. El ingeniero Esquivel, quien también ha expuesto problemas con el Tren Maya, publicó un video donde detalla que estos apuntalamientos funcionan como soportes temporales ante asentamientos detectados en la obra.
Según la explicación de Esquivel, algunos segmentos del puente presentan una “joroba” en su estructura. Esto, detalló, es provocado por el descenso de las pilas laterales, mientras el soporte provisional absorbe parte de la carga estructural. “Están apuntalando el puente Nichupté. Esas estructuras rojas provisionales son apuntalamientos. ¿Por qué? Porque hay hundimientos”, afirmó el ingeniero.
Esquivel profundizó en la complejidad geotécnica de construir sobre la laguna Nichupté. Explicó que la Península de Yucatán posee un terreno compuesto principalmente por piedra caliza porosa, cavernas, agua subterránea y sedimentos blandos altamente variables. Esta condición, indicó, implica que cualquier infraestructura sobre lagunas en el Caribe mexicano requiere un monitoreo permanente.
El ingeniero subrayó que los asentamientos detectados en los pilotes, que penetran entre 20 y 22 metros de roca hasta encontrar un estrato resistente, han provocado descensos de entre 5 y 7 centímetros. “Se van creando jorobas porque significa que está apuntalado, pero las dos pilas de concreto están bajando”, explicó Esquivel, añadiendo que “el riesgo verdadero de construir en la zona hotelera de Cancún, en la laguna, en cualquier parte del Caribe, es el hundimiento de las pilas”.
La construcción del Puente Nichupté, que el Gobierno federal presentó como una obra insignia, ha estado marcada por cuestionamientos financieros y retrasos. Su costo final superó los 10 mil millones de pesos, una cifra que excede el costo inicial anunciado de cerca de cinco mil millones de pesos. Además, la obra acumuló cerca de dos años adicionales respecto a los tiempos prometidos originalmente.