El ministro de Relaciones Exteriores de Rusia, Serguei Lavrov, comunicó este lunes a su homólogo estadounidense, Marco Rubio, que el ejército ruso iniciará ataques sistemáticos contra empresas de la industria militar, así como centros de toma de decisiones y puestos de mando en Kiev, Ucrania.
Por instrucciones del presidente Vladimir Putin, Lavrov recomendó a Estados Unidos y a todos los países con representación en Kiev retirar el personal diplomático de su embajada y otros ciudadanos estadounidenses en la capital ucraniana. Según la comunicación, la mayoría de los objetivos que Rusia busca destruir se ubican en Kiev.
El Ministerio de Relaciones Exteriores ruso advirtió que serán atacados los “centros de toma de decisiones y los puestos de mando”. Estos se refieren a la oficina de la Presidencia en Ucrania, el consejo de ministros, el parlamento, el ministerio de Defensa, la cancillería, la dirección de Inteligencia Militar, el servicio de Seguridad y la dirección general de drones del ejército, entre otros.
Durante la llamada telefónica, los encargados de la política exterior de Rusia y Estados Unidos también intercambiaron valoraciones acerca de iniciativas diplomáticas relacionadas con la crisis en el estrecho de Ormuz y la situación en torno a Cuba.
A pesar de las conocidas divergencias, Lavrov y Rubio confirmaron el interés recíproco de realizar esfuerzos para normalizar las condiciones de trabajo de las misiones diplomáticas en los territorios de ambos países.