El Pleno del Congreso de Tabasco aprobó en la madrugada de este viernes dos Minutas Constitucionales de alta relevancia, con un resultado de 26 votos a favor y 7 en contra. Las medidas, que fueron tratadas como asunto de urgente resolución, incluyen una reforma al Poder Judicial y la introducción de una nueva causal de nulidad de ‘Elecciones por Intervención Extranjera’.
La reforma al Poder Judicial establece que la segunda elección popular de jueces y magistrados, tanto a nivel federal como local, se llevará a cabo el domingo 4 de junio de 2028. Esta fecha difiere de la proyección original que situaba la elección en 2027. La minuta también contempla una reducción en el número de candidaturas en las boletas electorales y la creación de una Comisión Coordinadora encargada de verificar el cumplimiento de los requisitos de elegibilidad para los aspirantes. Además, se establece la reelección por un nuevo periodo de seis años para magistrados del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación.
Por otro lado, la minuta sobre nulidad de elecciones, aprobada tras un receso en las primeras horas del viernes, dictamina que una elección será nula si se acreditan actos de intervención o injerencia extranjera que influyan en los resultados de los comicios.
Esta última disposición generó preocupación entre la oposición. El diputado del PRD, Humberto Gallegos Vaca, señaló que “la forma en que se plantea esta reforma es peligrosa, ambigua y abre la puerta a que se anulen elecciones de manera discrecional, lo que permite anular elecciones sin pruebas claras”. Gallegos Vaca cuestionó la falta de una definición clara de “intervención o injerencia”, planteando interrogantes sobre si una declaración de un gobierno extranjero, un artículo de un medio internacional, un comentario en redes sociales desde otro país o la solicitud de extradición de presuntos delincuentes podrían considerarse como tal. El legislador del PRD advirtió que esta ambigüedad podría convertir la medida en “una bomba de tiempo”, inundando al Tribunal Electoral de “demandas frívolas” donde el perdedor podría acusar al ganador de vínculos con el extranjero para anular la elección.
En contraste, Jorge Bracamonte, coordinador de los morenistas, defendió la medida, afirmando que “nadie en su sano juicio puede estar de acuerdo o a favor de la intervención extranjera”. Bracamonte consideró importante partir de la premisa de que la oposición estaría de acuerdo con esta causal de nulidad. El diputado hizo referencia a “el intervencionismo de una potencia en América Latina” y a la “traición a la patria de quienes han ido a esa potencia a pedir la intervención en nuestro país”, aludiendo a los partidos PRI y PAN. Finalmente, Bracamonte concluyó que “para preocuparse de la nulidad de las elecciones, primero hay que ganar elecciones, no solo por la vía plurinominal.”