Gerardo Mérida Sánchez, exsecretario de Seguridad del gobierno de Sinaloa, abandonó el Centro de Detención Metropolitano de Brooklyn, en Brooklyn, Nueva York, el martes 11 de agosto, según el Buró Federal de Prisiones de EE. UU. La salida se dio después de que el exfuncionario alcanzara un acuerdo con autoridades estadounidenses.
El acuerdo incluye su ingreso a un programa de protección de testigos ofrecido por esas autoridades a cambio de información sobre actividades de narcotráfico. El propio Buró indica que Mérida Sánchez podría permanecer bajo custodia de la justicia estadounidense mientras se formaliza su incorporación al programa.
La audiencia del caso, originalmente programada para el martes 4 de agosto, fue pospuesta por la jueza Katherine Polk Failla sin que se fijara una nueva fecha. En el proceso, Mérida Sánchez enfrenta cargos por importación de narcóticos, posesión de ametralladoras y artefactos explosivos, y conspiración para poseer dichos armamentos.
El exsecretario es uno de los diez funcionarios y exfuncionarios del gobierno de Sinaloa señalados por autoridades estadounidenses en relación con actividades vinculadas a “Los Chapitos”, término que se refiere a los hijos de Joaquín “El Chapo” Guzmán. En ese contexto, se menciona que Joaquín y Ovidio Guzmán López se encuentran en una situación similar.
Según los medios internacionales, el caso forma parte de una serie de investigaciones que buscan desarticular redes de narcotráfico y corrupción en el estado de Sinaloa, aunque el texto no incluye declaraciones adicionales de autoridades mexicanas o de los propios implicados.