Culiacán, Sinaloa.- La gobernadora interina de Sinaloa, Yeraldine Bonilla, desmintió públicamente las versiones de la revista Proceso que afirmaban que el mandatario con licencia, Rubén Rocha Moya, se encontraba resguardado en el Palacio de Gobierno y bajo vigilancia aérea permanente.
Bonilla calificó la información como “falsa” y aseguró que el gobernador en licencia “se encuentra en su casa” y “muy bien” de salud. “Hay medios nacionales que afirman que el gobernador está en Palacio y que está muy resguardado. – No, es falsa la… es falsa la información”, declaró la gobernadora interina, añadiendo al ser cuestionada: “Que es falso. Es falsa la información” y “Él se encuentra muy bien. El gobernador en licencia se encuentra muy bien.”
Por su parte, la revista Proceso había ventilado que, según un reporte de inteligencia de fuentes estadounidenses fechado el 11 de mayo, Rubén Rocha fue ubicado en el Palacio de Gobierno. Este reporte, de acuerdo con Proceso, indicaba que el morenista estaba bajo un esquema de “vigilancia estratégica y disuasión aérea permanente”.
El esquema de vigilancia, según Proceso, incluía el uso de un helicóptero tipo Little Bird y al menos seis drones de gran tamaño que realizaban sobrevuelos constantes, con mayor intensidad en horarios nocturnos. La revista también refirió que Rocha Moya presentaba una afección respiratoria derivada de un debilitamiento inmunológico.
Proceso señaló además que una fuente de inteligencia de alto nivel le afirmó que, horas después de la publicación donde se mencionaba el resguardo de Rocha Moya en el Palacio de Gobierno de Sinaloa, un helicóptero de las Fuerzas Armadas lo habría trasladado desde dicho inmueble, junto con dos de sus hijos.
En otro frente, el diario La Jornada informó que la Fiscalía General de la República (FGR) aún no cita a Rubén Rocha para que declare en torno a su presunta vinculación con el Cártel de Sinaloa. La Jornada señala que la FGR integra en un expediente todas las indagatorias relacionadas con el secuestro de Ismael El Mayo Zambada, el homicidio del exrector de la Universidad Autónoma de Sinaloa (UAS), Héctor Melesio Cuén, y las irregularidades reportadas durante el proceso electoral de 2021 en esa entidad.