La excandidata a la gubernatura de Tabasco, Lorena Beauregard de los Santos, manifestó su inconformidad con la adjudicación del proyecto Villahermosa 2030, cuya ejecución está respaldada por una inversión de más de 2,700 millones de pesos por parte del Gobierno del Estado. Según los datos oficiales, el contrato fue otorgado a la empresa portuguesa Mota‑Engil.
Beauregard señaló que la cláusula décima del convenio permite a Mota‑Engil gestionar los permisos, licencias, derechos de vía y los procedimientos de adquisición o eventual expropiación de inmuebles. En sus declaraciones indicó: “Los ciudadanos tendremos enormes dificultades para saber cuánto costó cada estudio, cada autobús, cuánto costó cada plataforma tecnológica y cuánto costó realmente cada obra, la experiencia demuestra que los llamados proyectos integrales suelen terminar siendo también mecanismos integrales de opacidad y corrupción”. Añadió que “la cláusula décima del convenio confirma que la propia empresa Mota‑Engil será la encargada de gestionar los permisos, licencias, derechos de vía e incluso los procedimientos de adquisición o eventual expropiación de inmuebles, lo que abre la puerta a la incertidumbre”.
La Secretaría de Ordenamiento Territorial y Obras Públicas (SOTOP), a cargo de la gestión del proyecto, confirmó que la entidad está a cargo de la coordinación del mismo. La secretaria de SOTOP, Victoria Arévalo Zenteno, recomendó a quienes tengan dudas consultar la plataforma Compranet para obtener información sobre la licitación.
En el contexto del proyecto, se menciona la posibilidad de incluir propuestas de movilidad, como ciclovías o carriles exclusivos, que podrían afectar al Paseo Tabasco, un espacio emblemático de la memoria colectiva local en la ciudad de Villahermosa. Beauregard concluyó su intervención subrayando la necesidad de participación ciudadana: “Hoy esta discusión ya no pertenece únicamente al gobierno, nos pertenece a todos porque las ciudades no pertenecen a los gobiernos; pertenecen a quienes las habitan, por eso el silencio no puede ser la respuesta. Que hablen los vecinos, que opinen los especialistas, que participen y que actúen los ciudadanos. Porque el futuro de nuestra ciudad y de nuestro Estado no debe decidirse entre unos cuantos, debe construirse y decidirse entre todos”.