La reforma judicial, recientemente aprobada en la Cámara de Diputados en San Lázaro, ha sido objeto de análisis por parte de Luis Carlos Ugalde, expresidente consejero del entonces Instituto Federal Electoral (IFE). Ugalde señaló la existencia de “tres focos rojos” en esta nueva legislación, los cuales, según su perspectiva, podrían impactar la integridad de los procesos electorales en México.
Entre los puntos críticos, Ugalde destacó que la reforma avala la anulación de elecciones por presunta intromisión extranjera. Sin embargo, el expresidente del IFE enfatizó que “no se contempla invalidarlas por la intervención interna del crimen organizado”, una situación que, según sus palabras, representa una “amenaza interna, inmediata y directa que ya captura elecciones”.
Otro de los “focos rojos” identificados por Ugalde se relaciona con la creación de una comisión encargada de revisar los expedientes criminales de aspirantes a cargos públicos. A pesar de esta medida, el analista apuntó que “no se hace nada para impedir que durante las campañas los grupos criminales movilicen votantes, secuestren candidatos, intimiden comunidades o intervengan en casillas”.
Finalmente, el tercer punto de preocupación señalado por Luis Carlos Ugalde es la aprobación de la reelección de magistrados electorales hasta el año 2033. Esta medida, que permitiría a los magistrados permanecer hasta 18 años en sus puestos, contrasta con el discurso de Morena de “limpiar” y renovar el Poder Judicial. Ugalde afirmó que “esto demostraría una intención de controlar al Tribunal Electoral”.
El expresidente del IFE concluyó que se trata de “una reforma que mira hacia afuera para denunciar amenazas, pero cierra los ojos frente a la amenaza interna”, advirtiendo que esta situación “podría repetirse en los comicios de 2027”.