José Urbina Bravo, buzo e integrante del colectivo Selvame del Tren, lanzó una advertencia sobre el proyecto del Tren Maya, señalando posibles riesgos estructurales y ambientales en los tramos que atraviesan cavernas y acuíferos en Quintana Roo. El activista afirmó que las afectaciones actuales “no son nada comparado con lo que se avecina”.
Las críticas, expuestas en una entrevista con Latinus, se centran en la construcción sobre el delicado sistema de acuíferos y cuevas subterráneas de la Península de Yucatán. Urbina Bravo mencionó que especialistas y ambientalistas habrían advertido desde el inicio sobre las posibles consecuencias derivadas del tipo de suelo y las características naturales de la región.
Entre las principales preocupaciones, se destaca la instalación de columnas y pilotes directamente dentro de los acuíferos y cuevas. El buzo de Selvame del Tren señaló que algunos materiales utilizados en estas estructuras podrían degradarse con el tiempo debido al contacto constante con el agua salada y las condiciones específicas del subsuelo.
Asimismo, se cuestionó la viabilidad del mantenimiento futuro de estas estructuras sumergidas. Urbina Bravo indicó que algunas de estas partes son de difícil acceso, incluso para buzos especializados, lo que complicaría cualquier labor de reparación o revisión necesaria a largo plazo.
Desde la perspectiva del activista, el sureste de México necesitaba inversión, pero no en una obra que, según su análisis, requerirá un mantenimiento permanente y costoso, desviando recursos que podrían destinarse a otras necesidades de la región.