La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, asistió a la inauguración de la planta de ciclo combinado Manzanillo III en Manzanillo, Colima, el 13 de junio de 2026. La central forma parte del proyecto de ampliación de la infraestructura eléctrica nacional.
En el acto, Sheinbaum señaló que al término de su mandato en 2030 se espera que el Estado controle el 65 % de la generación eléctrica del país mediante la Comisión Federal de Electricidad (CFE). Según la propia presidenta, el objetivo se alcanzará con la construcción de cinco nuevas plantas de ciclo combinado y una planta de combustión interna en Baja California Sur, respaldada por energía solar.
Sheinbaum explicó que el esquema de inversión será mixto, de modo que el financiamiento privado pasará a ser propiedad y operación absoluta de la CFE. “De tal manera que, cuando terminemos el sexenio, dependiendo de cómo se contabilice, tendríamos el 57 por ciento de la generación con 28 mil megavatios más; al mismo tiempo, si lo medimos con que toda esa inversión va a regresar a CFE, porque CFE sigue siendo el propietario, estaríamos hablando de cerca del 65 por ciento de la generación en manos del Estado, en manos del pueblo de México, en manos de las y los trabajadores de Comisión Federal de Electricidad”, indicó la presidenta.
En su discurso, un trabajador interrumpió la presentación para solicitar una audiencia con un grupo de empleados manifestantes. Sheinbaum se comprometió a atender la solicitud después del evento.
La información sobre la capacidad adicional prevista indica que se añadirán 28 000 MW de capacidad instalada al sistema eléctrico nacional durante el sexenio de Sheinbaum. La meta del 65 % de generación estatal constituye una de las líneas estratégicas de la administración actual en materia energética.