La Fiscalía General del Estado (FGE) de Tabasco reclasificó el fallecimiento de Ximena, estudiante de la Universidad Juárez Autónoma de Tabasco (UJAT), como un caso de violencia familiar. El hecho ocurrió cuando la joven cayó desde un edificio de la División Académica de Ciencias Sociales y Humanidades, lo que provocó edema cerebral y laceración pulmonar severa, lesiones que la pericia calificó como compatibles con politraumatismo por precipitación.
El director general de Servicios Periciales y Ciencias Forenses, Jesús Solís Justo, explicó que los resultados forenses descartaron “signos de violencia sexual” y que “no se localizaron elementos que sustenten dichas hipótesis”. Asimismo, indicó que la causa de muerte se determinó como edema cerebral y laceración pulmonar, sin evidencia de lucha, forcejeo o actos de defensa.
Guadalupe Itzel Guzmán Reyes, responsable de la extracción y análisis de las grabaciones de videovigilancia, señaló que la revisión de 16 horas de imágenes de 50 cámaras instaladas en la UJAT no mostró “presencia o la participación de terceras personas ni indicios de persecución previas al hecho”.
María Guadalupe Cruz Acuña declaró que el análisis del teléfono celular, las entrevistas y la evidencia digital establecieron que Ximena fue víctima de violencia familiar ejercida por una persona específica, aunque la Fiscalía no ha revelado la identidad del agresor.
El vicefiscal de Derechos Humanos, Rafael Ramírez Álvarez, informó que la Fiscalía investiga “la posible responsabilidad de la Universidad por omisiones”. En ese sentido, el 29 de abril de 2026 se remitió un oficio al Órgano de Control Interno de la UJAT para efectos legales y administrativos. La investigación se encuentra en etapa inicial y la FGE ha enviado actualizaciones a los padres de Ximena.
Entre los documentos revisados se halló un escrito de la estudiante solicitando un cambio de turno por problemas de transporte, sin constancia de entrega oficial a la universidad. La FGE ha señalado que no hará pronunciamiento sobre una posible ingesta de alcohol para evitar revictimizar a la víctima.
Los hallazgos fueron analizados por especialistas de la FGE Tabasco y corroborados por expertos de la FGE Campeche. La carpeta de investigación se abrió el 12 de febrero, y hasta el momento la Fiscalía de Feminicidio del estado no ha emitido un pronunciamiento definitivo sobre la clasificación del caso.