Según los últimos informes de las mesas ambientales de Tabasco, hasta el mes de mayo de 2026 se contabilizaron entre siete y ocho muertos de manatíes en el estado. La cifra representa una disminución respecto a los más de 40 fallecimientos registrados en 2018 y a los 15‑16 casos reportados en 2025.
Salvador Heredia, titular de la Oficina de Representación de la SEMARNAT en Tabasco, comentó: “Este año hemos identificado que no ha habido una incidencia de decesos como en otras ocasiones. Eso para nosotros es muy bueno, ¿no?, este… no se han igualado las cifras como en el 2018 que tuvimos eh bastantes bajas y en estos en estos este año 2026”.
Cuando se detecta un ejemplar sin vida, la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (CONANP) activa un protocolo oficial en coordinación con la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (PROFEPA) para disponer de los restos. Las autoridades señalan que la causa de muerte de los manatíes resulta difícil de determinar debido al avanzado estado de descomposición de los cuerpos.
Los datos forman parte de los reportes oficiales de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (SEMARNAT) y de la CONANP, que continúan monitoreando la mortalidad de la especie en territorio tabasqueño.