COMALCALCO, TABASCO.- El padre Miguel Ángel Camacho se despidió este domingo de los feligreses de la parroquia de la Asunción de María en Cupilco, Comalcalco, tras casi ocho años de servicio. Durante la misa, el sacerdote atribuyó su cambio de parroquia a una “represalia” por una denuncia que, según sus palabras, realizó por “unas cosas que estaban pasando”.
Con la voz quebrada, el padre Camacho, quien este mismo domingo celebró sus 21 años de ordenación sacerdotal, compartió su sentir ante la congregación. “Me han pedido la parroquia”, declaró, expresando su molestia por la forma en que se dieron las situaciones. Sin embargo, no precisó la naturaleza de las irregularidades que denunció ni quién solicitó su reubicación.
El sacerdote recordó su llegada a Cupilco hace casi ocho años, cuando fue designado por el Obispo para cubrir al entonces párroco Enrico Lazzaroni. En ese momento, según relató, había “problemas” y una historia en la que “aquí han corrido a todos los curas”. Mencionó que, pese a sus temores iniciales, logró permanecer casi ocho años, superando la predicción de un colega que le dio “dos años” antes de ser “corrido”.
Durante su mensaje, el padre Camacho también indicó que su cambio impactaría al vicario de Cupilco, el padre Luis Mariano Hernández González, conocido como “Padre Marianito”. “Igual al Padre Marianito, también creo que los dos nos vamos”, afirmó.
El sacerdote afirmó que su tiempo en Cupilco fue una “experiencia bonita” y, a pesar de la inconformidad por su salida, aseguró que seguirá “predicando la palabra de Dios” a donde sea que lo destinen. Hizo referencia a construcciones en la parroquia, destacando el trabajo realizado.