María Felicia Jiménez, docente en la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) y en la Escuela Militar de Ingeniería, envió una carta a la periodista Azucena Uresti en la que denuncia violencia doméstica y discriminación dentro del hogar. En la misiva, Jiménez indica que su relación con Víctor Rodríguez Padilla, exdirector de Petróleos Mexicanos (Pemex), comenzó “color de rosa” y luego empeoró. La carta también señala que sufrió menosprecio por ser mestiza, migrante, mujer y por no aportar ingresos comparables a los de su cónyuge.
Jiménez afirma que Rodríguez Padilla la amenazó con perder su trabajo si ella hacía alguna diferencia: “Podía levantar el teléfono y perder mi trabajo… Cuando hay una dinámica de poder, te hacen sentir que nada de eso es suficiente y que no vales”. La denunciante publicó en redes sociales un video que muestra la agresión y menciona que su hijo menor estaba imitando conductas violentas: “Ya estaba repitiendo frases y tenía actitudes que no son para su edad, estaba aprendiendo a que a mamá se le puede gritar, se le puede humillar y se le puede pegar”.
La senadora del Partido Revolucionario Institucional (PRI), Carolina Viggiano, calificó la agresión como “lamentable” y “vergonzoso”, y criticó la respuesta del Gobierno federal: “Y también lamento que la presidenta solo se haya limitado a decir: ‘Bueno, pues la vamos a apoyar’. En lugar de reprobar la acción misma, no se mereció ni una sola palabra una acción tan reprobable”.
Rosario Robles, ex titular de la Secretaría de Desarrollo Social (Sedesol), expresó su consternación por la necesidad de que se haga pública la imagen para que se haga justicia: “Ella no había sido escuchada, o sea, es decir, evidentemente que ella es escuchada no porque esté o no casada con este personaje, sino porque se hicieron públicas estas imágenes… Tenemos que partir de un principio: a las mujeres se les tiene que creer de entrada, punto”.
Jiménez, madre de dos niños – uno de una relación anterior y otro con Rodríguez Padilla – reiteró su postura en la carta: “Y hoy estoy acá contigo no por venganza, no por celos, sino por valentía, porque soy madre de dos niños, dos futuros hombres de esta sociedad a los cuales les tengo que enseñar que a las personas se les respeta, en especial a las mujeres, y que si somos maltratadas habrá consecuencias”.