Joaquín “El Chapo” Guzmán, cofundador del Cártel de Sinaloa, ha presentado una nueva carta escrita a mano en inglés dirigida al juez Brian Cogan. En la misiva, fechada el 26 de mayo de 2026, Guzmán Loera solicita que se considere la posibilidad de su retorno a México, la realización de un nuevo juicio o la revisión de su sentencia de prisión de por vida.
El documento fue presentado bajo la figura legal Pro Se, lo que implica que Guzmán Loera se representa a sí mismo sin la asistencia de abogados. En su argumentación, el exlíder criminal sostiene que parte de los procedimientos judiciales en su contra se realizaron de forma irregular.
Guzmán Loera pide que su situación sea examinada a partir de este argumento de irregularidades procesales. En la carta, menciona que lucha contra el estatuto de limitaciones y por una liberación bajo extradición de vuelta a su país. “Mi nombre es Joaquín El Chapo Guzmán, quien lucha contra el estatuto de limitaciones y por una liberación bajo extradición de vuelta a mi país. Desde 2019 he estado encarcelado y también he cumplido con los estándares para un nuevo juicio según la política federal”, se lee en la misiva.
El cofundador del Cártel de Sinaloa añade en su escrito: “en lo judicial pido al juez que acepte esta carta en la que solicito una respuesta de vuelta (…) sobre la falta de corrección en mi orden de sentencia”. Esta nueva comunicación mantiene el planteamiento central de sus escritos anteriores, enfocándose en las presuntas irregularidades procesales. Con base en estas, Guzmán Loera solicita medidas extraordinarias como la repetición del juicio, un ajuste de la sentencia o su deportación a México.
Cabe destacar que las solicitudes previas de Guzmán Loera han sido rechazadas por el juez Brian Cogan. El magistrado ha señalado en ocasiones anteriores que las cartas presentadas por “El Chapo” “no tienen sentido” o “no tienen mérito legal”.
Joaquín “El Chapo” Guzmán Loera permanece recluido en la prisión de supermáxima seguridad de Florence, Colorado, en Estados Unidos. Fue enjuiciado y declarado culpable de distintos cargos relacionados con narcotráfico en una corte federal de Brooklyn, Nueva York, y recibió una sentencia a cadena perpetua en julio de 2019. Desde entonces, ha buscado diversas vías legales para impugnar su condena.