En la Corte Federal de Brooklyn, el juez Brian Cogan dictó una sentencia de cadena perpetua contra Ismael “El Mayo” Zambada, fundador y exlíder del Cártel de Sinaloa. La condena se basa en dos cargos vinculados al crimen organizado. Como parte del acuerdo de culpabilidad, Zambada renunció a varios derechos procesales, incluido el de apelar su declaración de culpabilidad. El magistrado también ordenó el decomiso de 15 000 000 000 de dólares, monto que autoridades estadounidenses estiman como parte de la fortuna de Zambada.
Durante la audiencia, Zambada leyó una carta en la que aceptó la condena, manifestó que “no pediré compasión” y se disculpó diciendo “Me disculpo por mis acciones”. En el mismo documento, hizo un llamado a los jóvenes, diciendo: “Exhorto a los jóvenes a elegir un camino distinto y evitar cometer los mismos errores” y añadió que “Nadie ganará esta guerra”.
Según reportes de medios presentes, Zambada ingresó a la sala cojeando, manifestó molestias al tomar asiento y mostró dificultades para desplazarse. Vestía un uniforme color caqui con una camiseta naranja debajo y, a pesar de contar con traducción simultánea, tuvo problemas para comprender algunas intervenciones del juez.
La sentencia se produce en la jurisdicción federal de los Estados Unidos, representada por la Corte Federal de Brooklyn, y constituye una de las decisiones más graves contra un líder del Cártel de Sinaloa en territorio estadounidense.