México ha activado un protocolo de vigilancia sanitaria en sus aeropuertos internacionales, pese a no registrar casos de ébola en el país. La Secretaría de Salud ha calificado el riesgo de propagación como “muy bajo” para la nación, aunque se refuerzan las medidas preventivas ante la evolución del brote en África.
David Kershenobich, secretario de Salud, precisó que “en México no se han registrado casos y que el riesgo de propagación hasta este momento es bajo a nivel global, muy bajo para nuestro país”. Esta declaración busca mantener informada a la población mientras se establecen mecanismos de contención.
Las medidas preventivas incluyen la instalación de filtros sanitarios en los aeropuertos internacionales. El secretario Kershenobich detalló que se realizará una revisión documental y del itinerario de los pasajeros. Esta inspección no solo se enfocará en vuelos directos de las zonas afectadas, sino también en aquellos que hayan “estado en Europa o haber estado en algún otro país” como destino intermedio.
La Dirección General de Epidemiología, en colaboración con el sector aeronáutico y autoridades de origen, trabajará para verificar factores de riesgo y contactos sospechosos antes del abordaje de los vuelos con destino a México.
Las incidencias de ébola han ocurrido fundamentalmente en la República Democrática del Congo y en Uganda, con otro centro de vigilancia en Sudán del Sur. El director de la Organización Mundial de la Salud ha expuesto que el brote continúa en evolución y podría empeorar antes de mostrar una mejoría, lo que subraya la importancia de la alerta preventiva.
Ante este panorama, las personas que hayan permanecido o transitado en los últimos 21 días por la República Democrática del Congo, Uganda o Sudán del Sur, son exhortadas a posponer sus viajes hacia México hasta que la emergencia internacional se dé por concluida. Esta recomendación se basa en que las personas procedentes de la zona de brote suelen hacer escalas, lo que amplía la necesidad de vigilancia.
El titular de la dependencia reiteró que, aunque el brote parece estar contenido en su región de origen, el sistema de salud mexicano se mantendrá alerta y preparado ante cualquier eventualidad para garantizar la seguridad de la población.