El relevo en la Dirección General de Petróleos Mexicanos (Pemex) obedece a la compleja dinámica interna y operativa de la paraestatal, más allá de los plazos o compromisos de temporalidad en el cargo, señaló el analista en energía Ramsés Pech.
Víctor Rodríguez Padilla aceptó la encomienda bajo la condición de estar únicamente año y medio en el cargo. El nuevo titular, con un perfil financiero, no cuenta con amplia experiencia en el sector energético, un factor que, según Pech, hará que su gestión dependa en gran medida de su equipo de trabajo.
Pemex enfrenta problemas estructurales significativos, incluyendo la falta de autonomía financiera, fallas operativas, desconexión en los flujos de información, carencia de presupuesto para mantenimiento y un cuantioso adeudo con proveedores. Aunque la reducción de la deuda es un factor importante, el analista enfatizó que Pemex no es una empresa financiera, sino operativa.
Para el presupuesto de 2026, Pemex cuenta con más de 500 mil millones de pesos. Sin embargo, los precriterios de Hacienda no prevén un aumento del 30% o 40% para 2027, lo que podría obligar al director a reducir costos, impactando potencialmente la operación, salarios, jubilaciones o programas con proveedores, explicó Pech.
La situación de la paraestatal ha llevado a agencias calificadoras como Standard & Poor’s a colocar en perspectiva negativa las notas crediticias de Pemex, la Comisión Federal de Electricidad (CFE) y la deuda soberana de México, posicionando al país en un escenario de alto riesgo financiero.
En cuanto a la producción, Pemex no ha logrado alcanzar la meta de 1.8 millones de barriles diarios de crudo, lo cual responde a fallas estructurales y de mantenimiento heredadas de la administración pasada.
Respecto a la refinería Olmeca en Dos Bocas, Paraíso, se mantiene en un periodo de ensayos técnicos y no ha alcanzado una fase operativa comercial. Ramsés Pech detalló que, aunque ha reportado niveles de operatividad de entre el 85% y el 90% de su capacidad instalada en días específicos, estas cifras no son regulares ni consolidadas. Para considerarla operativa y comercialmente plena, tendría que operar a carga completa por más de ocho o nueve meses, lo cual no ha sucedido debido a las pruebas y errores que se realizan en sus plantas.
El fracking se presenta como una vía rápida y efectiva para recuperar la soberanía energética, pero su éxito dependerá de la participación de empresas privadas estadounidenses que poseen la tecnología requerida. No obstante, Pech advirtió que estas compañías, con su rigurosidad en compliance y cotización en bolsas de valores, solo se involucrarían si existe una certeza jurídica que las proteja de problemas de corrupción.
Finalmente, se reportaron manchas de hidrocarburo en el Golfo de México. El analista subrayó que la Agencia de Seguridad, Energía y Ambiente (ASEA) es la encargada en el sector de hidrocarburos para el control de derrames y debe ser más transparente en la determinación del origen, tipo y volumen del hidrocarburo, así como en la proyección de su trayectoria, ya que Pemex no puede ser juez y parte en estos casos.