Juan José Rodríguez Prats, exsenador, ha expresado su preocupación sobre la política actual de México, particularmente en relación con el caso de funcionarios de Sinaloa acusados por Estados Unidos de presuntos vínculos con el narcotráfico.
En su comentario semanal en Noticias en Flash, Rodríguez Prats afirmó que México pagará “muy caro” no haber extraditado a Rubén Rocha Moya y a otros funcionarios señalados por Estados Unidos. Según sus declaraciones, se está cometiendo un “gravísimo error” en este tema.
El exsenador panista también se refirió al caso de los agentes estadounidenses fallecidos en un operativo en Chihuahua. Rodríguez Prats descartó que el Gobierno de Chihuahua, de extracción panista, haya incurrido en alguna violación de la soberanía en este incidente. “Es muy triste que estemos creando problemas artificiales”, comentó.
Sobre el caso de Sinaloa, Rodríguez Prats manifestó que la no extradición y la defensa de estos funcionarios con “argumentos muy endebles” es un error que se pagará caro. Mencionó que, con la entrega de Enrique Díaz Vega y Gerardo Mérida Sánchez, exsecretarios de Finanzas y de Seguridad Pública, respectivamente, en la administración de Rocha Moya, se empezarán a conocer detalles desde Estados Unidos.
Anticipó que estos procesos podrían “encuerar” y demostrar la “enorme ineptitud del Estado mexicano para impartir justicia”. Además, hizo referencia a “denuncias muy serias probadas en Sinaloa de la elección de Rocha Moya”, y cuestionó la falta de investigación, señalando que “las cosas de oficio son delitos de oficio, no de querella, que deben ser investigados por responsabilidad jurídica”.
Finalmente, Rodríguez Prats manifestó su preocupación por los discursos de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo y de la dirigente nacional de Morena, Ariadna Montiel Reyes, sobre el intervencionismo extranjero. Citó a Sheinbaum Pardo: “México jamás volverá a arrodillarse frente a quienes quisieron convertirlo en tierra de privilegios y abandono”, y a Montiel Reyes: “La narrativa de la corrupción vulnera nuestra soberanía porque viene de la ultraderecha global”. El exsenador calificó estas frases como “demagogia más ramplona” y “terminología más absurda”, señalando que no comunican nada y son una “burla a la ciudadanía tabasqueña”, profundizando el resentimiento en un momento en que se busca la conciliación.