La presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, afirmó que el expresidente estadounidense Donald Trump no le ha acusado directamente de un “narcogobierno” en México durante las conversaciones telefónicas que han sostenido. Esta declaración surge en respuesta a cuestionamientos sobre los señalamientos públicos de Trump contra funcionarios de Sinaloa, incluyendo al gobernador con licencia Rubén Rocha Moya.
Sheinbaum Pardo precisó que, si bien el presidente Trump ha expresado públicamente que “En México hay gobiernos de narcos”, estas afirmaciones no le han sido dirigidas personalmente. “Cada vez que hablamos, no me lo dice a mí”, enfatizó la mandataria, añadiendo que siempre le ha respondido: “No es cierto, presidente Trump. En México gobierna el pueblo de México”.
La llamada telefónica que Sheinbaum sostuvo con Trump la semana pasada se centró en la coordinación de temas de seguridad y comerciales entre ambos países. La presidenta descartó que durante esa conversación se hayan abordado los casos relacionados con Rocha Moya o la situación en Chihuahua.
Respecto a la entrega de los exsecretarios de Seguridad Pública, Gerardo Mérida Sánchez, y de Finanzas, Enrique Alfonso Diaz Vega, de la administración de Rocha Moya, al gobierno estadounidense, Sheinbaum negó que esto represente algún riesgo político o institucional. “Ningún riesgo, ninguno. Fue una decisión de ellos entregarse y no hay ningún riesgo, ninguno”, declaró.
Finalmente, la presidenta Sheinbaum también abordó la preocupación sobre la posibilidad de que Morena, el partido en el gobierno, sea declarado como una organización terrorista debido a presuntos vínculos con cárteles en México. “No, ningún riesgo”, sentenció. Explicó que “si hay pruebas, que la Fiscalía actúe. Nosotros no tenemos nada, absolutamente nada que esconder. Y no hacemos ningún pacto de ningún tipo, ni con criminales de cuello blanco, ni criminales comunes, ni criminales de la delincuencia organizada”.