La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo afirmó que la reubicación de escuelas cercanas a refinerías en México dependerá de la realización de estudios previos que determinen posibles riesgos. Esta declaración surge ante cuestionamientos sobre 49 planteles educativos ubicados cerca de seis refinerías en el país, donde padres de familia han expresado preocupación por la salud de los estudiantes.
Sheinbaum Pardo subrayó la importancia de llevar a cabo mediciones específicas para cada caso. “Pues hay que hacer las mediciones”, indicó la presidenta, explicando que el proceso es similar al de otros estudios de impacto. Precisó que no todas las refinerías presentan las mismas condiciones, por lo que los análisis deben ser individualizados.
Como ejemplo de estos análisis, la presidenta mencionó un estudio reciente sobre contaminación atmosférica en la zona metropolitana de Monterrey, Nuevo León. Este estudio, coordinado por el Instituto de Ciencias de la Atmósfera y Cambio Climático de la UNAM, fue entregado la semana pasada y analizó las fuentes de contaminación derivadas de la refinería de Cadereyta, proponiendo acciones.
En el caso particular de la refinería Olmeca, ubicada en Paraíso, Tabasco, Sheinbaum Pardo detalló que solo existe una escuela cercana a las instalaciones. La mandataria reiteró que, una vez realizadas las mediciones y de confirmarse alguna situación de riesgo para la comunidad estudiantil, se procedería a la reubicación de los planteles.
La cercanía de las escuelas a las refinerías ha sido un punto de preocupación para los padres de familia, quienes señalan la existencia de riesgos para la salud de los alumnos.