Greenpeace México ha presentado dos denuncias formales contra la Agencia Nacional de Seguridad Industrial y de Protección al Medio Ambiente del Sector Hidrocarburos (ASEA) y la Unidad de Responsabilidades de Petróleos Mexicanos (Pemex). Estas acciones legales derivan de un derrame de crudo registrado a principios de febrero de 2026 en el Golfo de México, cuyos efectos se extendieron por más de mil 100 kilómetros de costa.
La contaminación por hidrocarburos comenzó a ser visible en la línea costera a partir del 1 de marzo, observándose inicialmente entre Pajapan, Veracruz, y Paraíso, Tabasco. Posteriormente, el crudo se esparció hacia otras zonas de Veracruz y Tamaulipas. Los ecosistemas afectados, como manglares y el Sistema Arrecifal del Golfo de México, son considerados áreas de alta biodiversidad y sustento económico para miles de comunidades pesqueras.
La denuncia popular interpuesta ante la ASEA solicita a las autoridades identificar a los responsables de la contaminación, garantizar la recuperación integral de los ecosistemas marinos y costeros, asegurar la disposición final adecuada de los residuos recolectados y establecer mecanismos de alerta y protección para las comunidades expuestas.
Greenpeace México subrayó irregularidades en la atención a las poblaciones afectadas. Testimonios recabados por la organización señalan la falta de alertas oportunas, deficiencias en la entrega de equipos de protección personal y una ausencia de claridad sobre el manejo de los residuos contaminantes.
En la denuncia presentada ante Pemex, la organización solicitó investigar posibles actos y omisiones del entonces director general de la empresa, Víctor Rodríguez Padilla, así como de otros servidores públicos involucrados en el manejo de la emergencia ambiental y en el presunto ocultamiento de información sobre el derrame.