El pasado viernes 14 de agosto de 2026, Mario May Sánchez, propietario de un predio en la ranchería Cantemoc, primera sección, municipio de Nacajuca, Tabasco, sufrió quemaduras en el tobillo y el pie después de entrar en contacto con dos ductos de hidrocarburo de Petróleos Mexicanos (Pemex) que estaban al descubierto. Según declaró su hija Angela May, el accidente ocurrió mientras May intentaba rescatar a un perro que había caído en una excavación de la línea.
Los ductos, conectados al pozo Racemosa 7, transportan hidrocarburos a alta temperatura y, según el contexto proporcionado, permanecen sin tapar desde hace siete años, cuando Pemex ocupó parte del terreno. Víctor May, hijo de Mario, informó que dos becerros y una vaca novillona se quemaron, y que también se quemaron dos becerros de un vecino. Como medida preventiva, Víctor construyó un terraplén sobre los ductos para proteger al ganado.
Ante los hechos, Mario May presentó una demanda ante un juzgado de distrito federal contra Pemex, alegando daños y perjuicios e incumplimiento de contrato. En su manifestación, el agrónomo señaló que Pemex le había prometido pagos de 100 mil y 200 mil pesos que no ha recibido. La Fiscalía, un perito y autoridades ministeriales visitaron el sitio, aunque, hasta el momento, no se ha elaborado un informe oficial.
Los habitantes de la zona han solicitado a Pemex que cubra la zanja donde pasa la tubería y asuma la responsabilidad por los daños ocasionados al ganado y a la propiedad. La demanda y las visitas de las autoridades continúan en trámite.