La empresa petrolera Ikon Midstream, con sede en Houston, Texas, está bajo investigación en México por su presunta participación en una red de contrabando de combustible y supuestos vínculos con el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG). Las indagatorias, a cargo de la Fiscalía General de la República (FGR), se basan en testimonios, documentos y vigilancias.
Las investigaciones apuntan a embarques de diésel y nafta enviados desde Estados Unidos y Canadá hacia puertos mexicanos como Ensenada y Guaymas. El esquema presuntamente permitía evadir impuestos millonarios al declarar los cargamentos como lubricantes y no como combustibles. Se estima que esta práctica habría evitado el pago de aproximadamente siete millones de dólares en impuestos.
Como parte de una investigación criminal en curso, agentes de Homeland Security Investigations (HSI) realizaron un cateo en las oficinas de Ikon Midstream en Houston el pasado 14 de abril, según detalló Reuters. El caso involucra al buque Torm Agnes, que trasladó diésel, y a la empresa Mefra Fletes, señalada en las indagatorias por supuestos nexos con el crimen organizado.
Las autoridades mexicanas también revisan la relación de Ikon Midstream con empresas mexicanas como Intanza y Azteca Cone, consideradas por investigadores como posibles compañías fachada. Ambas fueron suspendidas del padrón de importadores del Servicio de Administración Tributaria (SAT) en marzo de 2025. Además, se sospecha que otras compañías vinculadas al esquema emitieron facturas falsas o no contaban con los permisos necesarios para importar combustibles.
Por su parte, Ikon Midstream ha rechazado las acusaciones. La empresa sostuvo a Reuters que no ha brindado apoyo material al CJNG y calificó como ‘rumores’ las versiones sobre sus presuntos vínculos con actividades ilícitas. Según Estados Unidos, el contrabando de combustible y el robo de hidrocarburos representan una de las principales fuentes de ingresos para los cárteles mexicanos.