Miguel Ángel Camacho García, conocido como el “padre tiktokero”, aclaró su cambio del Santuario de Cupilco a la Parroquia de Nuestra Señora del Carmen, en Chiltepec. Este movimiento, dispuesto por la Diócesis de Tabasco, se produce a pesar de que se realizaron manifestaciones para intentar impedir su reubicación.
El sacerdote confirmó su partida, señalando que su etapa en Cupilco ha concluido y que se cierra un ciclo en su camino sacerdotal. Durante la misa del miércoles, Camacho García se dirigió a los feligreses de la comunidad eclesial de Cupilco para explicar la situación. “Me voy porque me voy, mi etapa terminó”, afirmó, enfatizando su conciencia sobre el traslado.
El padre detalló que el Consejo Parroquial y las comunidades de la parroquia ya estaban enterados de su próximo cambio, y que solo esperaban la designación de su nuevo destino. En sus declaraciones, Camacho García mencionó que el delegado no debe intervenir en asuntos de la Iglesia, y que las cuestiones eclesiales se resuelven internamente.
Respecto a las manifestaciones, el “padre tiktokero” negó la intervención de actores externos. “Yo por eso le hablé al delegado y le digo al delegado: ‘No te metas. Si nosotros como Iglesia no hacemos nada, no tiene por qué meterse a agarrar una bandera’”, citó. Asimismo, desmintió que el gobierno estuviera involucrado en la crítica o que existieran acusaciones de puesteros en relación con su traslado. “No hay nada de eso. Nada, absolutamente nada”, sentenció, exhortando a los feligreses a no dejarse llevar por “chismes, dimes y diretes”. También señaló que existen personas contrarias a la Iglesia que aprovechan este tipo de situaciones.
Camacho García confirmó que asumirá la Parroquia de Nuestra Señora del Carmen, en Chiltepec, en julio próximo. Con alegría, expresó su disposición a “predicar la palabra de Dios” en su nuevo destino. También presentó a su sucesor en el Santuario de Cupilco, el padre Luis Denis Córdova, a quien describió como un amigo, tranquilo y buena gente. El padre Córdova, originario de Reyes Hernández, Comalcalco, tiene 68 años y, según Camacho García, continuará con la labor pastoral.