Una nota publicada por The New York Times el sábado indica que, según ocho fuentes sin identificar, al menos una docena de políticos mexicanos, incluidos gobernadores y legisladores de diversos partidos, se ofrecieron a colaborar con el Gobierno de Estados Unidos para señalar a compañeros con presuntos vínculos al narcotráfico. La información se enmarca dentro de un operativo de la DEA destinado a localizar denunciantes.
El Departamento de Justicia de EE. UU. acusó al gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, y a nueve funcionarios y exfuncionarios de tener nexos con el Cártel de Sinaloa. Según el mismo reporte, varios políticos ya iniciaron conversaciones con autoridades estadounidenses para compartir información sobre otros funcionarios.
The New York Times citó a fuentes que aseguran que “muchos funcionarios estarían adelantándose a las investigaciones que temen que pronto puedan centrarse en ellos, al ofrecerse a colaborar con la DEA”. El medio también advirtió que, de persuadir a suficientes políticos de Morena, EE. UU. “podría iniciar una cascada de testigos cooperantes y acusaciones que amenazarían con debilitar al partido”.
El reporte subraya que la presunta colaboración ha puesto en evidencia la relación entre algunos políticos mexicanos y los cárteles del narcotráfico, según el mismo NYT. No se revelaron los nombres de los demás políticos que habrían ofrecido su colaboración, y las fuentes citadas no fueron identificadas.